El historiador británico Niall Ferguson publicó en el año 2011 un libro titulado Civilization: the West and the Rest, que apareció al año siguiente en España con el mismo título, Civilización: Occidente y el resto.

Ferguson está casado con Ayaan Hirsi Ali, la controvertida política holandesa de origen somalí que, huyendo de un matrimonio pactado por su padre según la costumbre musulmana, se convirtió en una mujer nómada que durante unos años recorrió Europa intentando convencer a los europeos de que el esfuerzo por la defensa de los valores de la cultura occidental merecía la pena, y de que la libertad de la que disfrutamos no es un regalo de la naturaleza sino que exige luchar para preservarla.

Si saco a relucir la boda de Ferguson con Hirsi Ali es porque el libro, Civilización, está dedicado a ella, alguien que, en palabras del autor, “entiende mejor que nadie que yo conozca lo que realmente significa la civilización occidental; y lo que todavía puede ofrecer al mundo”.

El libro es un análisis de los factores que, según Ferguson, contribuyeron a lograr la supremacía de la cultura occidental en el mundo. El historiador se pregunta también si contamos con datos suficientes como para pronosticar que estamos poniendo fin a esa supremacía.

Ferguson termina su libro con una cita de Churchill de 1938: “la civilización no durará, la libertad no sobrevivirá, la paz no se mantendrá, a menos que una inmensa mayoría de la humanidad se una para defenderlas y para mostrar que se halla dotada de un poder policial que infunda temor a las fuerzas bárbaras y atávicas”

Niall Ferguson recuerda que aquellas fuerzas bárbaras de las que en 1938 hablaba Churchill habían surgido, sobre todo, en la civilizada Alemania y añade: “Hoy, como entonces, la mayor amenaza para la civilización occidental no viene de otras civilizaciones, sino de nuestra propia pusilanimidad y de la ignorancia histórica que alimenta.”

Y es que, para Ferguson, las nuevas generaciones británicas no conocen su historia porque el método de estudio en escuelas y universidades es pésimo: “Viendo crecer a mis tres hijos, escribe en el prólogo de Civilización, tenía la incómoda sensación de que estaban aprendiendo menos historia de la que yo había aprendido a su edad, no porque tuvieran malos profesores sino porque tenían malos libros y aún peores exámenes.”

La crítica que hace Ferguson de la enseñanza de la Historia en los planes de estudio del Reino Unido es perfectamente trasladable a la mayor parte de los países occidentales. Hoy en día se pretende que los alumnos sean capaces de analizar un texto histórico sin conocer apenas los hechos históricos en los que se basa. Ni los planes de estudio ni los libros de texto permiten que los alumnos tengan una visión de conjunto porque no estudian la cronología de los hechos históricos más relevantes.

Ferguson aconseja un estudio sistemático y cronológico de la Historia. Desde hace meses ha estado colaborando con un grupo de expertos en diferentes materias que ha asesorado al Ministro de Educación británico, Michael Gove, para reformar los programas de las distintas asignaturas del plan de estudios de Primaria y Secundaria.

A primeros de febrero, el Ministro Gove hizo público el borrador del nuevo National Curriculum. Como era de esperar, ya se han levantado voces tachando la reforma de ultraconservadora y, en particular, a los programas de Historia de ser “excesivamente patrióticos” y ofrecer una visión “demasiado británica” de la historia.

Anuncios